sábado, 21 de noviembre de 2015

En pocas palabras. Gente tóxica.



Mientras leés esta breve lista de características propias de la gente tóxica, probablemente van a cruzar por tu pensamiento algunas de las personas de tu entorno que  parece no privarse de ninguna de ellas...

¿Cómo es la gente tóxica?

- No se hace cargo de sí misma. 
- Se victimiza.
- Culpa a los demás de lo que les sucede.

- Juzga con facilidad.
- Se ofende demasiado rápido. 
- Perdona demasiado despacio.

- Se queja todo el tiempo.
- Ve todo negativo.
- Habla de problemas.
- Miente, oculta, manipula, chantajea. 


- No hace nada por avanzar.
- Tiene buenos argumentos para no hacer nada.
- Se resiste a los cambios, pone excusas.


- Siente celos, envidia. 
- Se considera superior a los demás.
- No acepta opiniones. 
- Tiene tendencia a ser cerrada. 


- Está estancada en la vida.


Ahora bien... Seguro que ya tenés a alguien en mente. Sin embargo, te propongo que releas esta lista y observes cuál /cuáles de estas características has visto que eventualmente manifestás... (En Armonización por el Arte, siempre nos miramos nosotros). De esa forma, vas a poder  mejorar tu actitud, pues no se trata de evitar a la gente tóxica, sino de  evitar comportarse así... Se trata de evitar "caer" en estas conductas, de evitar "que se te pequen".... 

Por otro lado, y como diría un amigo... "los semejantes se atraen..." la gente tóxica suele no soportar a la gente que trabaja duro por evitar manifestar este tipo de conductas, por lo tanto, y en relación a la persona que apareció en tu pensamiento, no hagas nada en particular, con que te mejores constantemente, es suficiente.

Obviamente, tener algunas características, no te hacen necesariamente una persona tóxica, pero esas actitudes sin duda te traban, te entorpecen y alejan del camino de la felicidad... 

La vida manifiesta tu actitud hacia la vida... y una actitud de autoobservación y crecimiento constante, nos trae más posibilidades de crecimiento y desarrollo...
Mientras más estamos abiertos a crecer, a "subir de escalón", a expandir el amor... más oportunidades tendremos de hacerlo. 






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jueves, 12 de noviembre de 2015

Sentir Amor...





Los sucesos cotidianos de mi vida están regidos por una fuerza mayor (que anida en mi interior).
He notado, que cuando estoy bien, todo sale bien, todo fluye, todo se ordena, todo llega, todo se resuelve... Y cuando  no estaba bien (antes de lograr el bienestar en el que vivo actualmente, o si por algún motivo no estoy bien momentáneamente), las cosas no salen tan bien. Se traban, hay desgano, caos, apatía, las cosas no salen..

Por eso, busco que alinearme con esa fuerza (yo le llamo Amor), para que ese Estado de Ser pueda regir mi vida cotidiana. Para que esa sea la fuerza que se manifiesta en mi vida.
Cuando sostengo esta alineación el tiempo suficiente ocurren milagros, todo lo que deseo llega a mis manos (aunque no desee nada...llega!), las personas en las que pienso me llaman, los problemas se resuelven, las respuestas se presentan,  quienes no comparten mi bienestar o tienen visiones del mundo muy limitantes se alejan por voluntad propia... 
Y por eso... busco constantemente estar alineada al Amor... Sentir Amor constantemente...
Genero esta alineación meditanto, contemplando la naturaleza, dando, realizando mi propósito, pero también la genero haciendo arte... que dicho sea de paso, son  actividades al alcance de todos...
Cuando hago arte naturalmente me integro, me armonizo y me alineo con el Amor permitiendo así que se manifieste en mi vida. Sin embargo esto no tiene que ver con que yo sea artista, hacer arte ha vinculado al hombre con Lo Superior (Amor, Universo, Totalidad, divinidades...) a lo largo de toda la historia. Y esto es así porque hacer arte nos permite expresarnos sensiblemente, expresar nuestro interior. Para eso hay que buscar dentro, y dentro, hay Amor...

Por eso, para estar bien, para que todo funcione bien en mi vida cotidiana, lo primero que hago es darme espacio, regalarme un tiempo para sentirme bien, para mantenerme bien,  para sentir y vivir en Amor...

Alicia Gianfelici
































martes, 15 de septiembre de 2015

Hablemos claro




Generalmente, son las sesiones de consultorio las que me llevan a escribir los artículos de este blog sobre desarrollo personal, porque semanalmente veo a mucha gente que está trabajando sobre sí misma, creciendo y eso me aporta mucho material de escritura, en otras palabras, me da mucho de qué hablar… Pero en esta vez, me tocó a mí  protagonizar situaciones que me aportaron material de escritura…  ¿Y de qué podría hablar alguien como yo sino de comunicación, de comunicación sana, de vínculos, de relaciones, si es esa el área más frondosa de mi vida…?

¿Te pasó que decís algo y no te entienden, o peor, que entienden cualquier otra cosa…?
Y vos pensás “no, no es eso lo que digo.. digo lo que digo...no lo que estás entendiendo” 
o bien… “no es lo que me pasa… yo sé lo que me pasa, no es lo que me estás diciendo, es lo que te estoy tratando de explicar…”
pero no… Aun así... no resulta...
¿Te pasó que no lográs hacerle comprender al otro por qué hacés lo que hacés, o vivís como vivís?
No es cosa fácil…
No es fácil porque cada uno tiene su propio mundo desde el cual se comunica
y desde el cual aprecia al otro y a la vida,
sin embargo hay algunas pautas básicas para que una comunicación funcione,
y si bien es necesario que las dos personas las tengan en cuenta, para que la comunicación fluya,  cada uno es responsable de hacer lo mejor que puede de su lado…


Pero porqué mezclo comunicación y relaciones -son dos temas muy amplios y da para desarrollarlos por separado-, sencillamente porque una buena comunicación favorece las relaciones sanas, sencillamente porque la comunicación es el camino para llegar al otro, y en ese feedback de palabras, intenciones, gestos y silencios, creamos un lugar común, un lugar único. Allanamos las diferencias, establecemos los valles y las fronteras, pero sobre todo, es en la comunicación, donde nos encontramos…

Acá voy con las pautas, esos benditos tips que favorecen los encuentros entre dos mundos, sin que haya conquista ni guerra ni devastación… Sin que haya intromisión ni avasallamiento, sino todo lo contrario un compartir respetuoso de corazón a corazón…


    Decí lo que sientas con claridad. No esperes que el otro suponga o lea entre líneas. A veces simplemente no puede, pero de todos modos no tiene por qué hacerlo. Generalmente, la falta de claridad genera conflictos;  decir una cosa esperando que el otro entienda otra o entienda más de lo que se dice suele traer más problemas que soluciones.

      No supongas. No des nada por sentado.  

     Pregutá lo que quieras saber. Si el otro no te está dando toda la información que necesitás para comprender algo, es probablemente porque crea que no la necesitás. Si necesitás saber más: preguntá.


     Elegí las palabras con cuidado pero sobre todo, con amor. Establecé una relación directa entre el mensaje y el receptor de la siguiente manera: mientas más duro o difícil sea el mensaje, más cuidadoso deberás ser con el que lo recibe.

    Hablá de lo que te pasa a vos no de lo que creés que le sucede al otro. No uses nunca frases como “porque vos sos tal o cual cosa…” o “vos siempre hacés esto otro…”  optá mejor por “cuando hacés eso A MI me pone así…”“cuando me decís eso YO siento tal cosa..”  Por lo general somos buenas personas haciendo lo que podemos con lo que sentimos, y lo mejor que podemos hacer es explicarle al otro lo que nos pasa a nosotros para que nos comprenda, en lugar de decirle cómo es...


     No juzgues. Siguiendo la línea del punto anterior, comprendé que nunca vas a conocer al otro más de lo que el otro se conoce a sí mismo. Aunque creas que sabés lo que le pasa, lo que le está sucediendo tiene que ver con su historia, con sus experiencias... con su forma de concebir la vida. Lo que percibís, en el mejor de los casos, es sólo una aproximación de lo que es, y en todos los casos, equivocado o no, tiene derecho a concebir el mundo a su manera. Reemplazá el juicio por el deseo de conocerlo, y el esfuerzo de cambiarlo por el de aceptarlo como es.  

      Viví el presente. No traigas a la conversación viejas historias.


    Perdoná. Si no perdonaste lo que sucedió –o dejó de suceder- en el pasado, no podrás seguir adelante, y la comunicación (el encuentro de dos mundos) no tiene sentido en este caso.

    Pedí lo que necesites con claridad. No esperes que el otro te dé lo que necesitás. El otro puede tener necesidades distintas y no saber qué es lo que querés, o puede estar convencido que te lo está dando. Nuevamente, hablá con claridad.


     Decí la verdad. Toda. Lo que calles te pertenece, uno es dueño de su silencio dijo Aristóteles, pero lo que calles no te vincula.

      Sé consecuente. Sobre todas las cosas, sé consecuente. Buscá que haya coherencia entre lo que sos y lo que expresas…  porque esa armonía es lo único que puede hacer que el otro, confíe que lo que decís, que confíe en que las decisiones que tomas están en orden con tu ser, y sé consecuente porque es lo único que te va a traer paz interior, aun cuando la comunicación falle.


De todos modos, tené en cuenta que la comunicación es una experiencia maravillosa que se vive de a dos (al menos de a dos) y que uno solo, nunca alcanza para generar un encuentro…  Y trabajá duro sobre vos mismo, porque como te darás cuenta, comunicarte -encontrarte verdaderamente con el otro, generar un espacio común para ser con otro-, requiere mucha honestidad, grandeza,  humildad y amor.




viernes, 22 de mayo de 2015

La abundancia es un nivel de consciencia.






No creo que este sea mi perfil literario ni mucho menos mi fuerte pero de vez en cuando tengo que ponerlo en versión autoayuda para ser clara, clarita… transparente…
Acá vamos…


La abundancia es un nivel de consciencia, un estado de ser. Una longitud de onda que se manifiesta en una realidad.
La carencia también.

La realidad de la abundancia es una realidad verdadera, coherente con el ser. La realidad de la carencia es una realidad ilusoria, incoherente con tu ser, pero coherente con tus miedos y tu nivel de consciencia actual.
Si te privas de cosas por miedo a gastar y no tener luego; si no agradecés; si decís "no tengo", "no puedo", "no me sale"; si te quejas; si suponés negativamente; si hablas mal de los demás, aunque esos demás sean el gobierno o el sistema…  Vas a pensar de cierta manera, tu diálogo externo (producto muchas veces del hábito y la inconsciencia, o de experiencias que han dejado sus marcas) se va a ir alojando en el interior y luego se va a transformar en emoción, creando un nivel de consciencia, un nivel vibratorio. Esta vibración va a crearte una realidad cada vez más profundamente así como la describís con tus palabras…

Si en tu interior ya hay un diálogo negativo (producto de situaciones vividas, marcas que han dejado las experiencias duras, crisis vividas, palabras aprendidas del entorno, hábito, viejos temores que aún trasladás al momento presente, falta de consciencia al hablar…) vas a tener que tomarte el trabajo de cambiar, modificando tu estado de ser, tu nivel de consciencia. Es importante develar de dónde vienen estas creencias, pero más importante es cambiarlas…

[Aclaración importante: No quejarse no significa no cambiar las cosas, pero las cosas no se cambian sumando más de lo mismo. No vas a mejorar el hambre mundial ni el sistema hablando mal del sistema… Transformate en abundancia y vas a ser el cambio que buscás,  la abundancia que querés ver…]

La abundancia es un nivel de consciencia. Un estado de ser.

. Si hoy lo podes hacer, empezá a hacerlo ya mismo. Si mañana no pudieras hacerlo más, de todos modos lo tendrías que dejar de hacer, pero no dejes de hacerlo hoy por si mañana no podes, porque te asegurás no poder mañana. Solemos tener el futuro que esperamos tener…

. Agradecé lo que tenés porque de esa forma le das el ockey a tu poder creador para que llegue más de eso...

. Agradecé lo que no tenés por adelantado, dando por sentado que lo vas a tener. Eso se llama fe y además de mover montañas hace cosas más útiles como proveerte de todo lo que querés…

. Agradecé los consejos aunque no los hayas pedido, agradecé los regalos aunque no te gusten, porque es la forma que el otro tiene de hacerte saber que te ama, aún cuando no sigas sus consejos, aún cuando vuelvas a regalar sus regalos.  Agradecé para seguir recibiendo...

. Da todos los días algo a alguien: una palabra, un buen deseo silencioso, una ayuda, un favor un regalo, un cumplido...

. Regalá una parte de tu trabajo. No necesariamente dinero, puede ser servicio. Hacé que en tu cuenta sea más lo que has dado que lo que has recibido, para que la vida te tenga que compensar a vos y continuamente te esté dando. La vida busca siempre el equilibrio. Da…

. No vayas a visitar a alguien sin llevarle un regalo, que puede ser hecho con tus manos, o incluso un pensamiento positivo, una oración por la persona que te abre la puerta de su casa…

. No cruces la mirada con alguien sin tener un buen pensamiento sobre esa persona…

. Hacé circular el dinero. No gastes todo, pero no guardes demasiado por el temor a no tener, el guardar por si se acaba te genera esa realidad. Sabe que cuando compras el pan le das de comer al comerciante, al transportista, al panadero, al molino, al campo; sabé que con los impuestos que ellos pagan por tu kilo de pan se sostiene un estado con algunos corruptos, puede ser, pero también con escuelas y hospitales incluidos; sabé que das de comer a la empresa de gas, de luz, de agua... Sabé que comprar también es dar. Hacelo con consciencia. Elegí dar a quienes hacen de este mundo un lugar mejor, a quienes te están cuidando con lo que hacen…

. Toma todas las oportunidades que te dan aunque no sean lo que esperás ni de la forma que esperás. Aquí no basta con agradecerlas, tenés que tomarlas para que te eleven por sobre donde estás ahora, tenés que tomarlas para que sigan llegando…

. Ayudá a que los que están peor que vos, estén  al menos como estás vos. Tendeles una mano que les ayude a subir por ellos mismos el escalón...

. Ayudá a que  los que están mejor que vos,  sigan creciendo cada vez más, porque si no lo hacés nunca vas a ocupar su lugar... Nunca vas a poder estar donde están ellos. La envidia es una negrura que no te permite ver el camino para avanzar. No te compares con ellos, comparate con una versión mejor de vos mismo y superate a vos.  A ellos, ayudalos a crecer sobre todo si hacen lo que vos querés hacer, porque es la forma más clara y rápida de decirle al poder creador que hay en tu interior que eso es lo que querés para vos. Se humilde. El universo llena lo vacío y vacía lo lleno…  

. Ayudate vos a ser como son los que están mejor que vos. Copia lo bueno de ellos y no pongas escusas. Trabajá conscientemente y constantemente. Los que están mejor que vos, han hecho todo lo que no estás haciendo, han ayudado a todos los que estaban arriba que ellos, han creído en todo lo que no estás creyendo. A levantado a todos los que pudieron…

. Se amorosa, dulce y tierna con vos. Exigite dar lo mejor, pero también abrázate fuerte. Nadie recibe de los demás lo que no se da a sí mismo…

. Hacele la vida más fácil a alguien, mimá a los que tenés cerca. Cuidá a los que necesitan de vos sin juzgar el motivo por el cual llegaron a esa situación. No te olvides que todos somos lo mismo y que como tratás a los demás te estás tratando a vos… Ofrecé lo que quieras que te ofrezca la vida…

. Sacate de encima todo lo que ya no necesitás. No te aferres. No acumules. Da. Hacé lugar para que llegue lo nuevo…

. No  tengas miedo a triunfar, a tener éxito, a que te vaya bien, a tener dinero, salud, amor, amigos, premios, regalos, confort… Abrí los brazos para recibir.

La palabra crea el pensamiento enfocado, que a su vez genera emoción. Estos tres aspectos (palabra + pensamiento + emoción) generan una creencia y la creencia vibra creando realidades.
Tratá de permanecer en un estado de ser abundante, en un nivel de consciencia alto, y para eso ayúdate de las acciones que más arriba te mencioné. Pero sobre todas las cosas,  decí que el mundo es bueno, que la gente te ama,  y que  sos maravillosa. Que si hay un destino es el de ver tus sueños cumplidos. Que sos sana, que  tu buena estrella te guía  y que lo mejor siempre, siempre está por venir...!



Te amo.




miércoles, 13 de mayo de 2015

Action Paiting

Pollock


Es una técnica que forma parte del movimiento que lleva el mismo nombre.  Aparece en los años 40, en Estados Unidos -aunque se cree que antes se había usado este nombre para referirse a algunas obras de Kandinsky-. El Action Paiting se enmarca dentro de las vanguardias, y forma parte de los movimientos no figurativos (precisamente del Expresionismo Abstracto.)  

Esta técnica está influenciada por el movimiento surrealista, que buscaba creaciones automáticas, sin controlar el resultado.
Pollock en acción


Sus mayores exponentes son Pollock, Kline, De Kooning, y  Rothko, aunque este último genera una nueva tendencia mucho más equilibrada y con armonía cromática.















Rothko
La técnica consiste en pincelar, salpicar o chorrear pintura sobre un lienzo,  sin ninguna estructura previa, de modo que la obra conseguida no sea una reproducción icónica de la realidad, sino una expresión más emotiva y visceral, la expresión de la acción del artista.  
Se trabaja por lo general, sobre lienzos de grandes dimensiones, condicionando al pintor a ponerse en movimiento, porque para poder completar la obra haciendo drippings en un lienzo de varios metros, el artista tendrá que poner el cuerpo en acción. Por ese motivo, en esta técnica, importa más la acción que lo que se va a obtener de ella (aunque los Terapeutas en Armonización por el Arte “leamos” todo.)
La consigna es improvisar, se trata de un hacer espontáneo que busca plasmar el mundo  interior del artista, sin que el sentimiento ni la idea pasen por la forma, pero más aún: sin que pasen por la consciencia.  

Expresa mediante el color, el ritmo, la textura y la sintaxis; utilizando diversos  materiales además de pintura –generalmente acrílica y sintético-  y lienzo, por ejemplo: hilos, alambres, arena…


Kline
De Kooning


Cuando practicamos Action Paiting buscamos expresión espontanea, la libertad de ser. Buscamos soltar el control sobre el resultado, desestructurarnos, empaparnos con la energía del color y la fuerza del momento.
A  animarse entonces, que no vamos a exponer en el MoMA… Hacemos arte porque nos hace bien…!





lunes, 27 de abril de 2015

¿Te gusta la persona que sos?




¿Te gusta la persona que sos? Es la que construiste durante toda tu vida...
¿No te gusta? Cambiala para toda la vida...!!!
No me digas "yo soy así..." porque no es La Verdad. La Verdad es que vos sos todas las posibilidades, sólo que elegís identificarte con esa forma... Tenés el hábito... Pero vos no sos eso, vos sos todas las posibilidades... Vos sos el qué elige que manifestar y qué no, qué entorno tener, qué cosas hacer, qué palabras decir...
Te pregunto de nuevo: ¿Te gusta la persona que sos? ¿Te gusta la vida que tenés?  Podés cambiar.
Si no sabés cómo, pedí ayuda. No digo a mí, sino a quién quieras; a quién le tengas confianza... A quién sea como vos querés ser...  A quién tenga lo que querés tener. Y si esa persona no te ayuda, hacé lo que ella hizo (pero hacé el doble!) No te quedes corto.
Hacé el cambio. Porque nadie lo va a hacer por vos, porque deberías honrar la vida que tenés manifestando a cada instante lo que deseas. Porque la vida es corta para algunas cosas como hacerse hábitos, guardar rencores, o hablar de más... Pero sobre todo, la vida es corta para no ser quien deseas ser.

Alicia Gianfelici 



domingo, 19 de abril de 2015

Zentangle




Todos los días se aprende algo nuevo, y gracias a Julieta (cliente, alumna… y espero que amiga también), aprendí hace unos días que eso que yo hacía con tanta frecuencia, se llama Zentangle.
El Zentangle es una técnica de dibujo que seguramente, vos como yo, manejás muy bien. De hecho, todos los que nos aburrimos en clase alguna vez, lo hemos practicado mientras la profesora hablaba y decía… ¿Qué decía?…
Seguramente has trazado líneas en los márgenes, haciendo figuras repetitivas, complejizando y completando dibujos con más líneas, puntos, formas y formitas, generando  texturas … 
¿Acabás de descubrir que eras un gran artista…?


Sin embargo esta técnica tiene sus creadores, y ellos son María Thomas y Rick Roberts, y hoy para poder enseñarla hay que ser profesor de Zentangle. Pero yo no te voy a enseñar a usar la técnica, sino a contar cómo podés  inspirarse en ella para meditar.

Sí, para hacer un Zentangle sólo hace falta que te pongas en estado Zen…  (Y algunas profesoras nos inducen a ello de maravilla!) Porque eso es a lo que alude Zentangle.  Zen (meditación) / tangle (liar, enredar, enmarañar…)

Para realizar un Zentangle necesitamos papel (mejor si es blanco y cuadrado), lapiceras, rotuladores, bolígrafos, o lápices en algunos casos… Y se trata de crear imágenes usando patrones repetitivos. Pueden componerse obras abstractas o figurativas, complejizadas por el enmarañado.
Se usa la textura visual (la repetición de líneas, la generación de tramas) para rellenar la figura, aunque también se usa esta textura para complejizar el fondo, dejando que la figura se mantenga simple y se genere el contraste.

Para hacer un Zentangle está claro que hay que permitirse dibujar de una manera relajada (Zen) enredando líneas, enmarañando figuras… Con libertad y sin censuras.
Un Zentangle no se planifica de antemano, se hace del mismo modo que lo hacías en la escuela, dejándote llevar, y el patrón que crees se irá revelando poco a poco.

Hacemos un Zentangle entonces para aumentar la relajación, la concentración y para  inspirarnos…
Te propongo entonces, que tengas siempre en el bolso un papelito blanco y una lapicera negra, para esos momentos en que necesitás meditar o por si te volvés a topar con una de esas profesoras…




sábado, 21 de marzo de 2015

El propósito de vida.



     Me gustaría compartir a través de este post, unas palabras acerca del propósito de vida e invitarte a pensar en torno a esto, porque es uno de esos temas que no podemos pasar por alto. Al menos, que no tendríamos que pasar por alto.
     Para ser sincera, son pocas las personas que se acercan a mi consultorio a hablar de su propósito de vida, o a tratar de descubrirlo; en general se acercan por alguna enfermedad, porque se encuentran repitiendo situaciones que creían superadas, porque  sus vínculos no funcionan, pero no vienen para abordar el asunto del propósito de vida. Sin embargo, es un tema que surge con mucha frecuencia. Generalmente hace su entrada sin previo aviso en la primera consulta, cuando le pregunto a la persona qué hace, y seguido a esto le pregunto qué le gustaría hacer, y generalmente sus dos respuestas no coinciden… Entonces el tema del propósito, de los sueños y los deseos frustrados entra en ebullición y empezamos a observar que probablemente tampoco coincide lo que anhela hacer con lo que el entorno espera que haga, o no coinciden sus deseos con la percepción de sus propias capacidades, etc., etc., etc. Enseguida notamos que estas fragmentaciones generan un estado tal de desarmonía interior, que se manifiesta a veces como enfermedad y otras dificulta las relaciones interpersonales, porque quien no está bien consigo mismo, no está sano; y quien no está en buenos términos con sus propios sueños, tampoco lo puede estar con el entorno. Si uno está haciendo algo durante un tiempo, queriendo hacer otra cosa -o peor aún, no queriendo hacer lo que hace-, es lógico que no se sienta bien y es muy probable que enferme.

     Ahora  bien, una vez que comprendimos esto, sabemos al menos que lo que se está haciendo no es lo que se quisiera hacer, entonces llega el momento de la pregunta: ¿Cuál es mi propósito de vida? El genérico del propósito de vida, es decir, el propósito de la vida de todos, es ser feliz, por supuesto. Pero no todos somos felices haciendo lo mismo. A nivel personal, como somos únicos e irrepetibles, tendremos una forma de vivir, de ser felices, única e irrepetible… Y es importante que vayamos entendiendo esto de entrada. No todos podemos estar contentos haciendo lo mismo, de la misma manera, y eso: está bien.

Pasada la instancia, en la que comprendemos esto, en la que aceptamos que podemos ser distintos, que no nos contentamos tal vez siendo empleados, tal vez haciendo exactamente lo que hacían nuestros padres (sin que ninguna de estas cosas esté mal), podemos empezar a plantearnos identificar nuestro propósito.
En este momento, es bueno saber que el propósito de vida es eso que amamos hacer, eso que sabemos hacer de manera única, distinta a los demás, de modo particular, eso que haríamos  aunque no ganemos dinero sencillamente porque lo hacemos en principio por nosotros mismos, porque nos hace ser quien somos, porque nos define, porque lo disfrutamos, porque nos da placer hacerlo.
     …Y es ahora, cuando surge la pregunta: ¿Por qué mucha, muchísima gente no sólo no lo hace, por qué incluso tanta gente siquiera lo ha descubierto, por qué  no sabe qué le hace feliz…?  Y tenemos que darnos cuenta que lamentablemente, la gran mayoría de las personas se ha pasado la vida tratando de hacer lo que debe, lo que le dijeron que era correcto; se ha pasado la vida adaptándose al mundo, tratando de ser aceptada, en vez de dedicar tiempo a hacer las cosas que le gustan. De ahí que llega a un punto donde ya hasta ha olvidado lo que le gusta y le hace feliz… Se ha acomodado tanto a lo otro, que se ha olvidado de ser ella misma.

     Pero dejando los porqués a un lado -que siempre nos dan vuelta para tratar de entender el mundo-, llega el momento entender los para qué. ¿Para qué vivir el propósito de vida?  Ya habíamos dicho que para ser felices, que esta es la forma individual de cumplir el deseo general de la felicidad. Pero hay más… Vivir el propósito de vida, tiene una importancia que hemos desestimado. Hacer lo que amamos no sólo es  el único camino para ser felices, sino que también es el único camino para mantenernos más sanos, más vitales, más armoniosos con nosotros mismos, y con nuestro entorno... Porque –creo que no hace falta que lo recuerde, pero acá va-, la felicidad no está en otra persona, no está en una posición económica, no está en objetos materiales, no está en la cantidad de información que tenemos dentro de nuestra cabeza, sino sencillamente en aceptar lo que somos y manifestarlo. En expresar nuestra naturaleza…
     Así se acerca el momento en que acordamos –mi cliente de consultorio y yo-, que no hay más alternativa que arremangarse y  animarse a asomar la mirada sobre uno mismo, y sobre los propios sueños. Para empezar a hacerse cargo de lo que uno es.

     Por supuesto puede parecer egoísta, pero es todo lo contrario. Es que nos hemos pasado la vida tratando de adaptarnos a lo externo, que  de pronto pensar en uno puede sonar extraño…  Me han dicho -porque son comunes las resistencias…- No puedo pensar sólo en mí mismo y hacer lo que quiero… Hay roles con los que cumplir… Hay tanta gente que no tiene para comer, que es un lujo andar pensando en cumplir los sueños… No tengo la vida que quiero, pero vivo bien, no me puedo quejar… Y mucho más, más o menos en el mismo tono: el del temor.
     A estas resistencias hay que explicarles que cuando hacemos lo que amamos, nos sentimos bien y transmitimos ese bienestar, esa alegría, todo eso bueno que sentimos a los demás… Y cuando somos felices, queremos que los demás lo sean, entonces hacemos por los demás de un modo natural, genuino. Sin mandatos, sin imposiciones. Damos con generosidad lo que tenemos para dar, porque nos sobra lo que hacemos. Aceptamos a los demás porque nos aceptamos a nosotros mismos. Además, cuando hacemos lo que amamos, hacemos lo que realmente tenemos que hacer, es decir,  ocupamos nuestro lugar en el mundo y mejoramos de este modo el mundo.
      El propósito de vida es eso que hacemos de forma única y eso nos enriquece a todos, porque todos estamos conectados. Por ejemplo, Paloma baila, pero baila de un modo único y particular,  sólo ella baila así, porque aprendió lo que le enseñaron, se entrenó mucho, pero a su vez –a diferencia de las otras bailarinas-, buscó su propio modo de moverse. Entonces es llamada para representar ciertas obras y embellece al mundo con su danza. No es la única mujer que baila bien, pero es la única que lo hace de ese modo. A su modo…  Pedro cocina. Pero se ha especializado en cocina vegetariana, que es su forma de alimentarse, entonces, comparte con los demás su comida y su experiencia. Las recetas que crea, las que perfecciona, y afecta al entorno positivamente haciendo lo que ama. Paloma y Pedro no trabajan, expresan lo que son, viven su propósito, disfrutan la vida expresando su naturaleza única.
     Esto de hacer las cosas que amamos y de hacerlo a nuestra manera, nos da felicidad, una felicidad que necesitamos tener, para poder compartir con los demás. Una felicidad que nos mantiene más sanos, porque estamos en mayor equilibrio, y no tenemos cuentas pendientes con nosotros mismos. 

     Entonces, el propósito de vida es eso que nos hace felices, eso que podemos pasar horas haciendo, eso que no hacemos por el dinero (aunque ganemos dinero con ello, y en general las personas que viven de acuerdo a su propósito ganan mucho dinero, porque ayudan y afectan positivamente la vida de muchas personas y las personas le recompensan por esto.) El propósito es estar en nuestro lugar en el mundo…
     La persona que hace lo que ama, está condenada al éxito.  A esa persona, sólo puede irle bien, porque se siente bien, porque irradia felicidad.
     El propósito de vida es eso que hacemos de manera especial, que nos hace felices, y desde donde afectamos el mundo positivamente… Y es importante para todos que seas feliz, porque así vas a poder mejorar el mundo desde tu lugar. Todos necesitamos que seas feliz, todos necesitamos que cada uno pueda hacer lo que ama.

     Te dejo una pista para que encuentres eso que seguramente ahora estás buscando. Tiene mucho que ver con las capacidades innatas que tenemos, con nuestros gustos y deseos… Y te sugiero que lo busques, porque cuando no realizamos nuestro propósito, enfermamos con frecuencia, porque no somos felices, porque negamos de alguna manera eso que somos, porque no oímos nuestro interior…

     Cuando llega al consultorio una personas que dice desconocer su propósito de vida (todos en el fondo sabemos cuál es, pero a veces, esa certeza está muy en el fondo), en primer lugar les pregunto por qué hace lo que hace -cualquier cosa que esté haciendo-, de este modo, empieza a descubrir cuáles son sus condicionamientos, si la madre, la sociedad, el dinero… (Te invito a que lo hagas.) Luego empezamos a trabajar desde el arte (la estrategia que uso en consultorio es Armonización por el Arte) pintando probablemente, dibujando, narrando o describiendo, una vida ideal… En ese trabajo, empieza a verse el propósito de vida de cada uno. No es que vaya a salir en un dibujo, de la noche a la mañana –aunque a veces sucede-, porque muchas veces interfiere nuestra necesidad de encajar, de ganarnos la vida, de responder a las necesidades de los demás, y muchos etcéteras… Pero algo empieza a surgir porque el arte muestra lo que hay en lo profundo de nosotros mismos, muestra con menos condicionamientos, con menos vida consciente y más mundo interior… Pero aun así, lo tomamos con calma y dedicamos varios encuentros a repetir el trabajo, antes de concluir, para que surja nuestra esencia en la expresión artística…  Vamos leyendo -como en un libro-, las marcas que deja esa pintura que se ofrecen como metáfora de lo que somos. Develamos las constantes, a veces formas, otras veces colores, un fondo, una figura que se repite, un trazo… Todo dice acerca de nosotros mismos.  Quizá nos muestre una actividad, quizá un modo de hacerlo, o un entorno dónde…. Hay que estar atentos… Pueden hacerlo ustedes mismos  y luego de varios trabajos, empezar a sacar una conclusión…

     En consultorio también nos proponemos desafíos (tareas), estos desafíos nos llevan directamente al cambio. Hacen que además de tomar consciencia nos pongamos en acción, pasemos al plano físico lo que hay en el mundo de las ideas. Los desafíos, siempre son particulares, únicos para cada uno, pero si hay un desafío genérico, igual para todos, relacionado con el propósito de vida, ese es el de empezar a dedicarle tiempo a hacer lo que nos gusta hacer. Es probable que tengas que reordenar tu vida, pero vale el esfuerzo.
     Eso sí, tengo que advertirte. Una vez que comiences, tenés un pie dentro.
     Quien hace una vez lo que ama, luego no lo puede dejar así no más…  Y es allí cuando la vida comienza a transformarte en la mejor versión de vos mismo,  y empezamos entonces ya por nosotros mismos a desafiarnos por llegar a expresarnos más, a manifestar más lo que somos.
     Una vez que comiences a hacer lo que amás, tu vida toma un vuelo que antes no podías imaginar. Y lo mejor de todo, es que no hay vuelta atrás.





viernes, 13 de febrero de 2015

Les cuento un poco...




En esta oportunidad aprovecho el espacio para contarles un poco, e ir respondiendo las preguntas más habituales que me hacen acerca de Armonización por el Arte.

¿Qué es Armonización por el Arte?
Armonización por el Arte es una estrategia de desarrollo personal que usa técnicas de arte (de todos los lenguajes) para sacar fuera el mundo interior, así podemos observarlo y cambiar lo que sea necesario. En esta estrategia usamos el arte para sentirnos bien, para generar una armonía. El arte tiene la particularidad de integrarnos, nos ayuda a estar en el momento presente. Además para generar ciertos estados de ser

¿Por qué inicié un abordaje de consultorio?
En primer lugar lo que generé fueron talleres luego cuando algunas personas necesitaron un abordaje más personalizado e intensivo comencé con las sesiones de consultorio.

¿Cómo empecé?
Hago arte desde pequeña y si bien lo que más hice fue actuación, fui pasando por los diferentes lenguajes.  Desde chica pude ver cómo se reflejaba en mi obra –en las improvisaciones teatrales, en mis poemas, o en las acuarelas-, mi mundo interior, y muchas veces lo que me sucedía. También noté de tanto hacer y hacer que en el arte sacaba fuera y proyectaba  toda mi forma de ver el mundo, de concebirlo incluso noté muchas veces que lo que salía allí era distinto a lo que decía; pero que sin embargo me podía identificar en esa obra, a pesar de las incoherencias, evidentemente porque lo que decía no era la totalidad de lo que me sucedía. Entonces empecé a usar esta observación para conocerme con mayor profundidad.   Pronto empecé a establecer estas relaciones observando a los demás, a mis colegas.  Y cuando en la adolescencia me empecé a plantear cómo favorecer el desarrollo personal, me di cuenta enseguida como el arte ayudaba en este proceso.  Entonces empecé a probar algunas propuestas específicas en mis talleres de actuación, donde daba clases… y comenzó a gestarse Armonización por el Arte.

¿Un ejemplo?
Podría dar muchísimos ejemplos para mostrar por qué usar el arte para sacar fuera, para conocernos (observar nuestro mundo interior),  para generar estados de ser y  sentirnos bien.  Pero voy a dar ejemplos sencillos  -sobre todo para que lo entienda alguien que nunca hizo arte-;  por ejemplo, para sacar fuera se puede observar que soltamos las tensiones y lo que nos molesta cuando soltamos el cuerpo en una danza, o que podemos descargar un enojo cuando amasamos cerámica (o alguna masa)…  Sin embargo siempre que hacemos arte sacamos fuera y eso se puede interpretar (porque las representaciones que hacemos son signos, tienen un significado, un contenido…) y saber eso nos permite conocernos más… Por ejemplo el lugar que uno ocupa en el espacio cuando baila, nos da información sobre  el lugar que nos damos para expresarnos en la vida;  en una representación planteamos un juego de roles que nos ayuda a saber cómo nos comportamos en función de otros; y la literatura nos ayuda a decir muchas cosas que callamos, y como las callamos a veces ni sabemos que nos suceden… Lo que omitimos en un dibujo, lo que exageramos, también habla de nuestra concepción del mundo…
Para entender por qué el arte nos ayuda a generar estados de ser particulares, podemos observar  que una melodía de cuerdas puede ayudarnos a lograr un estado emocional elevado, de tranquilidad y paz; y que en cambio un ritmo  afro nos conecta con el movimiento, con la tierra, con el hacer…  También -y de esto hay numerosos estudios-, nos condicionan los colores el estado emocional, al punto de llamarlos fríos, cálidos, tristes, alegres….

Armonización por el Arte es un estudio realizado sobre todos los lenguajes del arte, la interpretación de los signos, y su influencia en nuestra vida cotidiana, y en nuestro modo de percibir el mundo.

¿Cuál es la propuesta?
Te invito a que pruebes hacer arte en tu casa para sentirte bien. Que pintes, escribas o que tomes clases de actuación, música o danza, para que saques fuera y puedas ir observando tu mundo interior. Te invito también a que te rodees de obras de arte que te gusten. No importa si el artista es conocido o no, tampoco importa si sabés de arte o no; sólo  que conectes con la obra. Puede ser una melodía, un cuadro, podés ir a ver teatro, danza o leer literatura… Esto te va a ayudar a conectar con ese estado de ser que estás buscando.
También te invito –sobre todo si estás pasando un momento difícil o si estás en la búsqueda de tu propósito de vida-, a tomar sesiones y talleres, conmigo o con alguna de mis estudiantes. Como te conté antes, el arte te ayuda a sacar fuera lo que hay en tu mundo interior y eso te va a llevar a conocerte con más profundidad sanando desde la causa (la percepción del mundo) y desarrollando tu propósito de vida.
Por último, te invito a estudiar Armonización por el Arte y ayudar a otras personas a conectar consigo misma,  a desarrollarse y crecer, a sanar desde lo profundo usando el arte como herramienta;  para usarlo como abordaje pedagógico en las aulas si sos docente; o para guiar artistas hacia la expresión más pura de su ser, donde puedan comunicar quienes realmente son.





lunes, 9 de febrero de 2015

En busca de un significado



   Cuando pensamos en la interpretación del signo, en el uso del arte  para interpretar el mundo interior del sujeto nos topamos con la pregunta ¿Cómo hacer para no involucrar nuestra propia percepción en la interpretación…? ¿Cómo hacer una interpretación objetiva? 
     Pues bien, vamos a detenernos un poco en la cuestión del significado.
     Siempre que miramos arte estamos mirando desde nuestra percepción, e incluso cuando miramos condicionamos y modificamos nuestro entorno, esto parece contradecirse con la idea de una interpretación objetiva. Todas las obras nos generan -aunque  sea indiferencia- algo nos generan, y no hace falta que hablemos de arte, todo nos genera algo, nos infiere, nos toca, nos modifica -al menos en un punto muy sutil-, nos interpela, nos obliga a actualizarnos…  A lo que vemos le encontramos un significado que puede ser positivo, negativo, que puede afectarnos más o menos…  Un significado del que podemos ser más o menos conscientes. Entonces, cómo separar nuestra mirada personal en consultorio, para interpretar y no hacer una devolución al otro desde mi propia subjetividad…?

     En primer lugar todas las obras de arte tienen significados (asociados a los significantes) porque son signos. Las obras de por sí tienen un significado más obvio, del cual el artista o cliente es  más consciente, esto es  el significado explícito, lo denotado , y tienen un significado connotado, “algo que quiere decir con lo que dice…”  los grandes artistas generalmente manejan bien esto. Saben qué es lo que están connotando…  pero en general la gente no, porque no maneja el lenguaje visual, literario o corporal (menos el musical o dramático) conscientemente.
     Hay otro significado mucho más oculto, que se encuentra cuando se pone en relación al sujeto creador con su obra.  Es un significado "escondido" que es la manifestación del Mundo interior del artista/cliente.  
     Además, las obras tienen un significado para cada uno de los que la ven… un significado personal. 
     A esto último, al significado personal (para nosotros como terapeutas/observadores),  lo reconocemos  y no lo usamos... al menos no en consultorio, no con el otro… Lo usamos para nosotros, si vemos que podemos obtener algo  al reconocernos en esa percepción. Muchas veces, me veo en el arte de otras personas, veo qué me genera... y luego trabajo con eso, lo integro en mí, crezco a partir de ahí...
     Pero en consultorio hacemos una lectura de lo que quiso decir... y también vemos qué hay ahí que no sabe, que no quiso decir conscientemente, pero que está ahí... Para eso vinculo la obra (su producción artística) con su propia vida.

Vamos con unos ejemplos, para aclarar el asunto: 

1)- Cuando le doy a un chico para que raye una hoja con crayones y descargue... él descarga y es consciente de que lo hace... eso es obvio. Lo sabe el niño, la madre, yo y cualquiera que lo vea rayar... Lo que los demás no saben es que el color rojo que está usando se asocia a un enojo más visceral, a rabia... (Distinto si hubiese usado el azul, que lo asociaría a algo que se está callando, por ejemplo o el amarillo que hablaría de una descarga emocional...) 

2)- Cuando le digo a alguien que se dibuje, se representa figurativamente (por lo general) y los dos sabemos que trató de representarse... Lo que no sabe esta persona es que el largo de sus brazos dice si abraza o no la vida,  que la orientación de sus pies dice si avanza o no, que la ubicación en la hoja habla del lugar que se da como persona, etc... Todos los que vemos el dibujo y conocemos a la persona podemos deducir -más o menos-, que la persona se representó, pero nadie excepto que haga Armonización por el Arte puede hacer esa otra lectura y ver qué es lo que está significando a nivel menos consciente, y que expresa delante de mí para ser revelado.
Lo que me genera a mí su dibujo (si es que me genera algo importante) me guardo para crecer yo, y luego trabajo con eso.

3)- Cuando tomo  un cuadro de un artista dadaísta, cualquier cosa que vea va a ser algo que invita a fluir, más irónico o más gracioso, lúdico o inocente.  Ese es un significado denotado, pero probablemente esas imágenes guarden un significado connotado de crítica a la razón, a la violencia, a la norma académica, a los condicionamientos sociales, a otros artistas…  Y cada obra tendrá lo suyo específicamente, pero aún con Armonización por el Arte, podemos ir más lejos estableciendo una relación entre la obra  y el artista.  Lo mismo cuando veo un cuadro de un artista surrealista,  naturalista o con tendencia abstracta. Todos denotan algo y connotan también algo, sin embargo aún cuando son conscientes de esto, de lo que quieren decir con sus signos, no son conscientes de hasta qué punto ese cuadro es una metáfora de sí mismo, un símbolo de su momento presente; o para ser más precisa -y adscribir a Hjelmslev-,   de un “recorte” de significante/significado de sí mismos.

4)- Cuando le pido a alguien que me dibuje cómo se siente, por ejemplo me hace un paisaje lluvioso. Supongamos que ese paisaje denota un clima destemplado y connota su estado emocional depresivo. Es decir, en este caso nuestro cliente es consciente -al igual que las personas que consagran su vida a la creación artística-, de lo que quiere decir con lo que dice… De igual modo, no conoce la configuración que se oculta, lo que subyace en la relación de los elementos,  lo que significan los colores, los tamaños…

He desglosado hasta aquí varios niveles de significados que se pueden obtener de acuerdo a la profundidad con que miremos la cosa.
Está el significado personal, con el que cada uno de nosotros (terapeutas) trabajará solo,  con su terapeuta, o guía.  El significado denotado, claro para casi todo el mundo, el significado connotado un poco menos claro, pero identificable si se pone un poco de atención,  y el significado  oculto, que surge del significado específico de cada elemento (y de sus relaciones, y semántica particular) con la vida personal del sujeto.  La lluvia, puede significar: descarga, nutrición, bendición, llanto… ¿Cuál de estos significados se aplica? El que se relacione con el sujeto que lo ha creado. El color negro, puede significar: totalidad, oscuridad, enojo, sombra, infinito, miedos… ¿Cuál de estos significados se aplica? El que se relacione con el sujeto que lo ha creado.

     Comprendido esto, quiero que tengamos en cuenta lo siguiente:  Sabemos que el niño que rayó con rojo está descargando. Eso es lo denotado y lo connotado. Lo oculto está en el significado del color rojo (sólo vamos a tener en cuenta este elemento, a fines prácticos, aunque también nos “dice”, la línea, la posición en la hoja, lo que nos cuenta mientras dibuja, etc…) el rojo, puede tener que ver con un enojo por que sus padres se están separando,  con un enojo porque nació su hermanito, o con un enojo por haber sido abusado… (vamos a acotar también aquí a tres posibilidades, sólo por fines prácticos del mismo modo que acoto el significado del color rojo a enojo),  a esto sólo podemos deducirlo vinculando este significado oculto (del color rojo) con lo que sabemos de su vida… Y si no sabemos o tenemos dudas, por ejemplo  no tiene hermanitos y tampoco se están separando sus padres, que es lo que podemos saber por él o por los mayores que lo acompañan, empezamos a trabajar con la hipótesis que nos queda,  buscando (vamos al paso siguiente de la estrategia, la búsqueda, que también se puede repetir varias veces, aunque casi nunca es necesario) más información que nos ayude a abordar el asunto plenamente.

     Sabemos que ella dibujó lluvia denotando y connotando su depresión.  Entonces observamos los elementos y empezamos a ver en su disposición, los significados más ocultos que, vinculados con su vida personal, nos de pautas de las posibles causas y/o soluciones (el Mundo interior de cada uno siempre da soluciones posibles!) para salir adelante.  Tal vez llueve sobre una casa que tiene las ventanas cerradas impidiéndole ver el exterior, y eso me dé la pauta que  mi cliente prefiere no ver algunas cosas; tal vez llueve sobre un campo infértil y eso me dé la pauta de que esta depresión es un estado necesario para nutrirse –regar-, fertilizando así su vida, etc. etc. 

      Entonces, respondiendo a la cuestión que nos trae ¿Cómo hacer para "leer" al otro en la obra, sin que interfiera mi propia subjetividad?  vemos la obra a la luz de la vida del otro, del contexto histórico, de lo que le sucede, de lo que dice... Leemos los elementos vinculándolos con su momento presente o con la situación que plantea (a veces es un pasado “que vuelve” o un futuro que “no llega”.)
    
     Y por supuesto nos quedamos con lo que nos genera a cada uno, a la luz de nuestra propia manifestación del mundo, para nutrirnos, para crecer, aunque tengo que hacer la salvedad de que si estamos integrados (nosotros) nada de lo que hagan los demás, nos molesta ni afecta de modo condicionante.

     Nos queda pendiente pensar nuestra mirada como modeladora de la realidad, en el marco de la estrategia.


Escrito para los estudiantes de la  zona Santa Fe, diciembre 2014.-