viernes, 10 de octubre de 2014

El Arte para integrar.

Otra de las funciones del Arte, en el marco de la estrategia que generé,  es integrar. Generar una armonía en el sujeto. En este video, te cuento un poco cómo lo hago...
(Es la segunda parte del video que subí antes "El Arte para revelar el mundo interior.")
Mi intención es brindarte info sobre mi trabajo para que te animes a tomar sesiones, talleres y -por qué no-, a trabajar como Terapeuta Holístico en Armonización por el Arte.
Te dejo un fuerte abrazo, y bendiciones!
Alicia Gianfelici


El Arte para revelar el mundo interior.

Sigo con los videos... A este lo gravé hace unos meses, con la intención de contarte una de las funciones del arte: revelar el mundo interior, y dejarte un ejercicio fácil para que hagas cada vez que consideres necesario, vincular tu mundo consciente a tu mundo interior, y obtener de él un poco de conocimiento sobre vos misma/o...
Espero te venga bien...
Un fuerte abrazo!!!
Alicia Gianfelici


Hangout 9/10/14

Comparto con Ustedes el Hangout realizado ayer con una de las creadoras de Ulerni  con la que estuve charlando sobre el Instructorado de Armonización por el Arte que ofrecemos también a través de su plataforma educativa. 
Espero que lo disfruten tanto como yo disfruté contarle a ella y a los integrantes de su espacio, de qué se trata Armonización por el Arte...
Un fuerte abrazo!!
Alicia Gianfelici



jueves, 2 de octubre de 2014

Víctimas del autoboicot


¿No tomás las oportunidades que se te presentan? ¿Das vueltas? ¿Tenés mil “pero’s”…? ¿Tenés metas pero no te ponés en acción? ¿Siemrpe tenés excusas, argumentos y fundamentos sólidos para no hacer lo que querés? ¿Tu diálogo interno no te apoya? Entonces sos víctima del autoboicot y podés continuar leyendo este post.

Ser víctima del autoboicot es lo mismo que decir que sos víctima de vos mima, de tus propios miedos, de tu negatividad, de emociones derrotistas…
Y surge generalmente porque nos  criaron poniendo el foco fuera -y no en nuestra superación personal-. En la aprobación del entorno, en una nota, en estándares ajenos… y de tanto necesitar esa aprobación externa, nos vamos condicionando a nosotros mismos… no nos animamos si no nos animan, no nos aprobamos si no nos aprueban, y se nos empieza a hacer difícil salirnos de nuestra zona de confort, ampliar la pecera, escribir en el margen… Es que nuestra valía está de pronto en la mirada del otro y no en la propia. Por otro lado, también es posible que hayamos tenido experiencias donde no hemos podido hacer algo, donde algo no nos salió como queríamos, algo que no logramos, y eso se transformó en un punto de referencia negativo… Una marca, una cicatriz que tenemos ahí a la vista, y con la que nos recordamos constantemente que no podemos. Un punto de referencia que nos hace pensar que nunca vamos a poder con nada y refuerza nuestro miedo a cometer errores…
Pero “las cosas tienen movimiento…” y la vida se mueve hacia adelante, nada es estático, constantemente se nos presentan posibilidades para que lleguemos donde queremos llegar, para que manifestemos nuestras certezas interiores, para que hagamos eso que nos hemos propuesto hacer…  
Entonces, cómo afrontar todo lo que nos sucede interiormente, todo eso no nos permite avanzar, y que nos condena a la inmovilidad…???
Podés  buscar puntos de referencia positivos… (todos tenemos alguno)  algo que alguna vez creíste que no ibas a lograr y sin embargo lograste. Buscar puntos de referencia positivos no anula los puntos de referencia negativos, las cicatrices que tenemos, pero sí nos da una perspectiva más objetiva de la vida y de nosotros. Hace que cambiemos el foco del derrotismo a la posibilidad.  Cambiá el pensamiento…  Si durante tu infancia te dijeron que no podías, es lógico que creas que no podés y que eso te condicione. Ahora, si de adulto te repetís lo mimo… Empezá por comprender que eso que te dijeron forma parte del modo de ver el mundo de los otros, no tiene por qué ser verdadero. Cuestionalo al menos un poquito,  entendé que vos pensás así porque te compraste esa forma de ver el mundo.  Lo que te dijeron es un gran mandato que tenés que superar, no es que sea  tu responsabilidad la crianza que recibiste, pero es tu responsabilidad lo que hacés con ella. Por tu propio bienestar tenés que dejar a un lado lo que no te sirve de esa crianza, y re-aprender algunas cosas. Se trata de empezar a elegir tus pensamientos, cuando te escuches un pensamiento derrotista, recordá que es producto de cómo te criaron, de las exigencias del entorno, de las marcas que dejaron tus experiencias, y elegí cambiarlo por uno que te permita avanzar, que te anime a probar, a intentarlo… Por un pensamiento que te apoye.  Cambiá el círculo de personas, pasar tiempo con gente que te estimule, que te haga reír  y saque lo mejor de vos. Creá hábitos positivos como comer sano… dejá los vicios, hacé algo de ejercicio, hacé lo que amás hacer, tomá contacto con la naturaleza, dedicá tiempo a crear, a relajarte, a pasar tiempo con vos misma…
En cuanto al miedo que genera cometer errores, sería bueno que tengas en cuenta que  todos los cometemos, y que de eso muchas veces sacamos experiencias positivas que nos hacen crecer… No tenés que ser perfecta… Sólo tenés que ser quien sos.
Y lo principal… no pongas excusas… si no tenés dinero pedilo prestado, si no sabés algo preguntá, si no podés con todo delegá... Porque la vida, te va a suceder hagas lo que hagas y decidas lo que decidas.

Me despido deseándote que tengas tantas bendiciones en tu vida… como seas capaz de recibir!




Las terapias alternativas

Las terapias alternativas vienen a ser otra opción (diferente a la aceptada por la comunidad académica) para resolver los problemas de la salud. No necesariamente reemplazan a las terapias tradicionales de la medicina, la farmacología o el análisis psicológico, pero sí aportan un enfoque distinto y complementario. El enfoque de las terapias alternativas es holístico (ve el conjunto, la totalidad de la cosa), y en eso se diferencian de las terapias tradicionales que suelen tener una mirada reduccionista para analizar el problema. Esto permite que la una busque la causa, y la otra naturalmente se acote a paliar y desterrar el síntoma. Consideremos que las terapias aceptadas por la comunidad académica, no son nuevas, y se enmarcan en una visión positivista, empírica (que necesita la experiencia para legitimar, aceptar algo como verdadero) y demanda la super especialización en áreas concretas, para construir conocimientos específicos. Esta visión (que se ha dado en muchos ámbitos, porque es una corriente de pensamiento, no sólo una modalidad científica), ha sido la que nos permitió conocer a fondo cada objeto de estudio, pero a su vez ha desconectado el objeto de su entorno para el estudio mismo. Paradójicamente, en este aislamiento, el conocimiento del objeto se vio acotado y es lo que hoy están notando los científicos y estudiosos, especialmente los de las ciencias sociales. Tanto la postura de la medicina tradicional, como la visión holística en los abordajes terapéuticos, son interesantes si van de la mano. La primera, mira segmentando y profundiza. La segunda (que llamamos alternativa), mira el todo y lo define como “más que la suma de las partes”, lo que le da una perspectiva más acertada del contexto del problema y de la causa. Cuando abordo un análisis de cualquier problema en el consultorio (físico, espiritual, psico-emocional o vincular) me valgo del arte que me muestra lo que no podemos ver a simple vista, me habla de lo que no puedo escuchar en la voz de la persona. Me revela su subconsciente. Esto, me aporta elementos para el análisis que no tendría de otra manera, o que se irían revelando a medida que la persona va tomando consciencia (y eso suele ser un proceso muy largo). Una mirada holística en el análisis de un problema es una que va más allá del problema mismo. Una que me permite ver la totalidad, o al menos, una gran parte de ella: el síntoma, lo que se piensa, lo que se siente, el caudal energético de la persona, lo que hay en el subconsciente, la postura corporal, el tono de voz, lo que se dice, lo que se calla, los fallidos, su pasado, su propósito, el enfoque... El abordaje holísitico "humaniza" el trabajo terapéutico sobre la enfermedad o el conflicto, porque contempla la multidimensionalidad del ser. 

 
  



Mandalas

                                                                                                    
                                                                                                                                       
Mandala significa círculo sagrado, setrata de formas circulares concéntricas que representan la triada. Lo consciente, subconsciente y supraconsciente (o Incs. Colect.).
Los mandalas nos equilibran porque son formas simétricas, nos centran porque son formas predominantemente circulares, y el círculo representa el Yo, a uno mismo; y nos conectan con el todo porque los círculos están dispuestos de manera concéntrica. Pintar mandalas puede ser una experiencia meditativa. Todas las culturas primitivas, medievales, modernas y aún contemporáneas utilizan en sus ritos, expresiones artísticas y arquitectónicas, los círculos concéntricos. Hoy se usan los mandalas como ayer, en busca de armonía. En las sesiones de consultorio de Armonización por el Arte, los usamos para conocernos, observamos los colores que elegimos y las demás formas que creamos, entre otras cosas, mientras vivimos una experiencia de serena integración... Las imágenes corresponden a Sesiones de Consultorio de Armonización por el Arte (estrategia terapéutica, de autoconocimiento y de desarrollo personal). 

AliciaGianfelici 



El arte nos sana

Muchas veces la sociedad naturaliza situaciones, hechos o modos de vida, que no son naturales. El arte se ha ocupado, a lo largo de toda la historia -pero sobre todo durante el siglo XX, a través de lo que se conoce como Las Vanguardias-, de aportar una perspectiva transgresora, de ir más allá de lo establecido, de proponer formas nuevas, otras miradas... porque el arte resignifica el mundo y se permite repensarlo a la luz de la sensibilidad del hombre. De la misma manera que la sociedad ha naturalizado modos de vida tóxitos, en algunas oportunidades, lo hemos hecho nosotros también con nosotros mismos y en nuestras relaciones; en esas oportunidades no sufrimos por lo que nos sucede, sino por como significamos lo que nos sucede, es decir, por la mirada, el enfoque que atraviesa los hechos, las situaciones o nuestro propio modo de vida. Si tuviésemos la posibilidad de observar nuestro mundo interior manifestado en una expresión artística, veríamos este momento que vivimos desde una perspectiva nueva. Una perspectiva, generada a la luz de nuestra propia sensibilidad. Porque el arte muestra lo que hay en lo profundo, lo que el ojo no ve. En el arte se puede ver revelada una necesidad de cambio, la causa de una enfermedad, un proceso de crecimiento, el modo de resolver situaciones conflictivas con el entorno o las marcas que nos han dejado algunas experiencias, incluso si no las recordamos. En el arte, nos proyectamos. La obra viene a ser una metáfora de lo que somos, de una parte de nuestro mundo interior que aflora para ser tenida en cuenta. La expresión artística nos ayuda a sacar fuera todo lo que hay en el interior, mostrándonos nuevos rumbos, otras posibilidades, capacidades no desarrolladas, propósito de vida, verdades interiores, deseos reprimidos que están pujando por manifestarse… En el proceso creativo, participan todas las zonas del sujeto (cuerpo, pensamientos, emociones, influencia del entorno, experiencias vividas, propósito de vida…) entonces, cuando éste hace arte, está en el momento presente, expande los límites de la consciencia e integra cuerpo-mente. Este proceso (creativo) es sanador en sí mismo. Nos desarrolla naturalmente, y nos da la posibilidad de observarnos en la obra, como si esta fuese un espejo de nuestro mundo interior, un espejo que captura nuestra subjetividad nos ayuda a sanar conscientemente las causas y a reelaborar los significados que hemos establecido y se han cristalizado, muchas veces tornándose dañinos para nosotros mismos. 




El arte dice más de lo que dice


“La palabra dice lo que dice y además más y otra cosa...” 
de La palabra que sana, Alejandra Pizarnik 

Mi querido Vincent Van Gogh me dio la mano y me invitó a conocer el mundo de la pintura. Con él quedé fascinada en mis primeros años de juventud y a través de su obra, me atreví a mirar a otros impresionistas y luego al resto... Fue difícil para mí dejar de compararlos con él, y tuve que aprender mucho, para poder entender a cada uno y valorar lo propio... Sin embargo, él siempre siguió en mí, como esos amores que nunca se olvidan... El arte dice más de lo que dice. Como la palabra... El arte dice algo, tal vez lo que se quiere decir, y también manifiesta lo que somos. Aquí, una bonita síntesis de una vida: “La noche estrellada” o bien “La Nuit Étoilée” obra maestra de Vincent Van Gogh (1853-1890) artista impresionista y post impresionista nacido en los Paises Bajos, muestra una vista maravillosa que el artista tiene desde la ventana del cuarto del sanatorio donde pasó su último tiempo, y si bien pinta claramente la constelación de Aries, la Luna y Venus, que poblaban el cielo por aquellas noches, agrega casas al poblado, la torre de una iglesia -tal como lo había en su patria natal-, que tampoco corresponde al paisaje real, así como los olivos... Pinta la obra aproximadamente a un año de suicidarse, superponiendo el paisaje de su primer tiempo con el del último... Qué maravilla cómo uno puede hablar a través de su arte... El arte habla del artista, y como si fuese poco lo que hacemos dice lo que somos... Hoy me quedo con sus palabras “…si quisiera y pudiera aprender algo de los otros y hasta recibir préstamos de su técnica, continuaría siempre mirando con mis propios ojos y teniendo mi propia manera de concebir” Me quedo con sus palabras, y sus colores. Siempre también.